Page 130 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
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Me miró sin pasión; yo la miré a ella con mucho
más interés. Para empezar, estaba seguro de que si
me hallaba en peligro —de cuya naturaleza por el
momento no tenía la menor idea—, aquélla era la
mujer que podría ayudarme. Además, era de una
belleza notable.
El aspecto usual de enfermedad que marcaba a
la mayoría de la población de nuestro mundo
subalimentado, también era evidente en ella.
Aunque en su caso parecía algo innato, una
característica tanto espiritual como física; ella lo
había transformado en una sugestión de misterio y
de hambre mental. Era bien formada, ligera de
cuerpo; un vestido negro que le llegaba a los tobillos
subrayaba su delgadez. Adelante el vestido se abría
hasta los muslos, revelando una rica tela escarlata.
Su cabello enmarcaba un rostro delgado y
pálido, la perfección de cuyos rasgos —que me
parecían casi traslúcidos—, se destacaba contra el
pelo lacio y negro. Tenía un mechón blanco que
partía de encima de la frente, pero parecía muy
joven. En realidad, no parecía tener una edad
definida. Sus modales eran lánguidos, pero noté en
ellos una tensión interior. Despertó en mí un deseo
tierno y sin esperanzas; al mismo tiempo, reconocí
que la temía.
— ¿Quién es usted? —volví a preguntarle.
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