Page 125 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
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cuando un guardia movió una bandera en dirección
a nosotros, giramos y seguimos el curso del río, y
entramos a Walvis Bay por el mar.
No tuvimos tiempo de admirar sus fantásticos
efectos arquitectónicos, pues aunque era evidente
que habíamos sido rescatados, no lo era menos que
habíamos sido también capturados. A
Thunderpeck y a mí nos esposaron juntos las
muñecas, y cuando el GEM se detuvo nos obligaron
a descender. Nos llevaron por una amplia avenida
y entramos en un edificio blanco en forma de torre.
—¿Adonde nos lleváis? —le pregunté al
hombre negro alto.
—Espero órdenes de mis superiores, ellos
decidirán qué se hará con vosotros. Es inútil que me
hagáis preguntas.
— ¿Quiénes son sus superiores?
—Ya le dije que es inútil que me haga
preguntas.
El edificio al que habíamos entrado no era una
prisión. Parecía más bien un hotel de lujo, aunque
un lujo de un tipo algo rudimentario. El vestíbulo
estaba amueblado con un gusto en extremo
suntuoso: las paredes cubiertas con maderas
exóticas, el techo pintado con una representación
tridimensional de un cielo nocturno y adornado
con plantas y árboles magníficos, muchos de los
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