Page 233 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
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anterior.
Para mi sorpresa, las calles estaban ya llenas de
gente. Los camiones de construcción habían
entrado en servicio y recorrían lentamente las
calles, cargados y con las banderas de las naciones
africanas. Hombres con altas escaleras trepaban a
los postes de iluminación y colgaban gallardetes y
banderines. Lo mismo sucedía en la Plaza del
Presidente, donde reinaba la mayor actividad.
Habían construido una gran plataforma de madera
en el centro de la plaza, y desde un camión con la
inscripción ʹRadio Áfricaʹ los electricistas sacaban
cámaras de televisión y micrófonos. Cerca había un
generador, del que salían cables que se cruzaban
sobre el mosaico inacabado.
La policía también se mostraba activa, y me
tomé el trabajo de evitarla mientras me dirigía
hacia la alta torre del templo. Cuando vi que allí no
había señales de Thunderpeck, comprendí que en
el fondo no había esperado encontrarle. Durante
un rato me quedé aguardando mientras escuchaba
el ruido lejano de las olas que rodaban por la playa
después de su largo viaje a través del océano.
Luego me deslicé hacia el interior del templo.
Por lo que recordaba, Thunderpeck y yo
habíamos decidido encontrarnos al pie de la torre.
Bien podía haber interpretado esto literalmente.
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