Page 231 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
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CAPITULO TRECE
El amanecer vino como un albatros de las
antípodas del mundo, me acarició con sus alas y
me despertó. Aparté las toallas que me cubrían y
me senté, preguntándome qué podía haber estado
haciendo en el suelo de un cuarto de baño. Hubiera
sido una noche ideal para las alucinaciones y
demonios que me visitaban con la oscuridad, pero
había dormido profunda y serenamente, y me
desperté en buen estado. El hambre terrible que
sentía no hacía más que resaltar mi buena salud.
Los hechos volvían a su lugar en mi memoria;
ya era el día en que Mercator planeaba matar al
presidente de África. Mercator era un villano en un
hotel lleno de villanos... ¡Un hotel donde había
dormido sin que nadie me molestase! Recordé al
cadáver de la habitación contigua, y su aspecto. Y
recordé también que debía buscar al viejo
Thunderpeck y a la extraña y fatal Justine Smith.
Bien, ¡no había ningún momento tan bueno
como el presente!
Traté de llenar con agua otro vaso para
humedecer mi boca seca, pero aquella mañana las
gotas salían tan espaciadas que me rendí. Una vez
que hube empezado a moverme, la ansiedad me
acosó.
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