Page 96 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
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Sentí sus manos tratando de asirme Y en ese
momento ¡Se encendieron las luces!
Al instante supe que nos habían descubierto.
Quizás mis ruidos habían delatado nuestra
posición. Aunque mi sangre se heló, no supe si
debía alegrarme o lamentarlo. Pero de inmediato
sucedió algo que me hizo perder enteramente la
calma. Los hombres bravos y duros que se llamaban
mutuamente Viajeros se derrumbaron y aullaron
de terror. Mi sorpresa y horror fueron tales que me
senté y abrí los ojos, también yo dejé escapar un
estrangulado grito de miedo. Estábamos rodeados
por una hilera de demonios.
Eran seis. Estaban vestidos de metal y brillaban
en medio de la luz que sostenían sus compañeros.
De sus cabezas salían dos cuernos, sus ojos
despedían un fulgor rojizo que sugería el fuego del
infierno
En un minuto les reconocí. Era toda la patrulla
nocturna de la aldea, los Viajeros habían tenido la
mala suerte de cruzarse en su camino. Eran solo
máquinas, máquinas de un modelo nuevo
introducido apenas un mes antes de que yo huyera,
era obvio que los Viajeros las veían por primera vez,
sin duda que la sorpresa que daban tenía un gran
valor, al materializarse de entre las sombras, como
lo habían hecho. Detrás había dos figuras humanas,
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