Page 97 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
P. 97

el  comandante  de  guardias  y  su  lugarteniente.

               Dieron un paso adelante con las armas levantadas.

                      —Estáis  todos  bajo  arresto.  Un  solo  falso


               movimiento y disparamos a matar.

                      Como si quisiera verificar sus palabras, uno de

               los Viajeros se puso de pie y saltó entre dos de los


               robots demonios; ambas máquinas se dispararon, el

               hombre cayó de bruces  y  oímos  crujir  sus  huesos

               antes de que tocara el suelo.


                      Nos          ordenaron              que         nos        levantásemos.

               Cubiertos por los robots, los guardias nos quitaron


               todas las armas, para lo cual nos abrieron los trajes

               de  tierra.  En  aquel  momento  un  helicóptero

               zumbaba sobre nuestras cabezas, cubriéndonos con


               la  luz  que  proyectaba,  y  que  era  tan  fuerte  que

               reducía a la nada a los astros en el cielo.


                      Luego tuvimos que empezar a andar.

                      No  fuimos  hacia  la  aldea,  como  yo  había

               esperado.  Nos  llevaron  por  otro  camino.


               Caminamos sin detenernos durante cuatro horas...

               No, no fue sin detenernos pues en un momento dos

               de  los  hombres  trataron  de  escapar;  uno  en  una


               dirección,  y  otro  en  otra.  Los  demonios  les

               calcinaron al instante.

                      Al fin, llegamos a un edificio bajo que yo nunca


               había  visto  antes.  Estaba  aislado  en  medio  del

               campo.  Tenía  sólo  una  puerta  baja,  carecía  de


                                                                                                         96
   92   93   94   95   96   97   98   99   100   101   102