Page 100 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
P. 100
mi horrible trance. Los dos guardias no mostraban
tanta paciencia como los demonios, y de vez en
cuando caminaban hasta la puerta. Evidentemente,
esperaban a alguien. Pero no se nos permitía
movernos. Si necesitábamos algo, debíamos
obtenerlo donde estábamos. Miré a Nan, pero su
rostro pálido no se giró en dirección a mí.
Al fin llegó alguien. Oímos el ruido de un
vehículo que aterrizó afuera. Un oficial de negro
entró y nos observó.
Era un hombre corpulento. Su rostro era
pesado y llevaba un pesado par de gafas. Nos miró
sin expresión. Su uniforme denotaba cierta
importancia, y por su aspecto general supuse que su
retraso se debía a que había venido desde la ciudad
Los guardias le mostraron unas insignias. Las
reconocí como insignias de prisioneros, del tipo de
las que usaban todos los que se convertían en
labradores. Sin ninguna duda, la mía estaba ahí, me
la habrían quitado durante mi inconsciencia. Aquel
oficial sabía leer, pues controló las insignias con una
gruesa lista que traía en la mano. Al fin se volvió
hacia nosotros y habló. Sus modales eran cortantes.
Lo que tenía que decirnos no era gran cosa
—Todos vosotros sois labradores y habéis
huido. Todos conocen la pena por huir, es la muerte
En virtud de la autoridad de que me ha investido el
99

