Page 93 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
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decir. Había un ritual de aceptación al volverse
Viajero. Cuando se decidía aceptar a un miembro,
se le esterilizaba, sólo así se volvía un miembro
pleno de la banda. Sólo entonces podía tener una
mujer, no antes. En aquella vida azarosa, los niños
hubieran sido una carga demasiado pesada para los
Viajeros Para una mujer Viajera, la preñez equivalía
a una sentencia de muerte
Todo lo bueno exige un sacrificio, nunca conocí
ejemplo más amargo de tal verdad.
Ese mismo día, la sorpresa de aquel
descubrimiento me produjo una alucinación.
Cuando desperté, Garry y Jess estaban arrodillados
a mi lado, humedeciéndome la cara. Me habían
amordazado: había estado gritando tan fuerte que
aun en el fondo de la mina se habían alarmado.
Débilmente me levanté y acepté la sopa. Ya
volvían a ponerse en marcha y debíamos regresar
por el mismo camino por el que habíamos venido.
Era esa época del otoño en que las hojas caen de los
árboles, aunque éstos todavía no están desnudos.
Las noches en las que viajábamos eran frías y
ventosas, y yo me convencía cada vez más de que
nunca sería un Viajero.
Llegó la noche en que volvíamos a dormir en el
almacén de las ruinas. En la marcha de la noche
siguiente reconocí el paisaje. Aunque se
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