Page 136 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
P. 136

pipa  mañanera,  recordó  la  bolita  de  papel  y


            empezó a revolver en los bolsillos de su mojado



            abrigo.  No  recordaba  en  qué  bolsillo  la  había


            puesto y, al meter la mano primero en uno y luego


            en el otro, experimentó una extraña sensación de


            temor a que no estuviera allí, aunque ciertamente


            no  podría  haber  explicado  la  importancia  que


            atribuía a lo que con toda probabilidad no era más


            que un desecho. Sin embargo, suspiró con alivio



            cuando sus dedos tocaron la arrugada superficie


            en  su  bolsillo  interior,  sacándola  despacio  y


            colocándola sobre el pequeño escritorio al lado de


            su sillón, con el mismo cuidado que si se tratara de


            una rara joya. Salisbury se sentó a fumar, y miró


            fijamente  su  hallazgo  durante  unos  cuantos


            minutos,  con  la  extraña  tentación  de  arrojarlo  al


            fuego,  y  evitarse  con  ello  tanto  la  especulación


            acerca de su posible contenido como la razón por



            la que la ofendida mujer había arrojado un trozo


            de  papel  con  tanta  vehemencia.  Como  puede


            suponerse,  el  último  sentimiento  fue  el  que  se


            impuso, y, finalmente, no sin algo de repugnancia,


            cogió el papel y lo desarrugó, colocándolo frente a


            él. Era un simple trozo de papel sucio, a todas luces


            arrancado de un bloc barato, y en el centro tenía



            escritas unas pocas líneas con letra curiosamente


            apretada.  Salisbury  inclinó  la  cabeza  y  por  un

                                                                                                          135
   131   132   133   134   135   136   137   138   139   140   141