Page 141 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
P. 141
natural como manifiesta la policía. Sin embargo, ya
que he empezado, seguiré adelante. Pero primero
beberemos algo y usted puede además encender
su pipa.
Dyson se llegó hasta la alacena de roble y sacó del
fondo una botella redonda y dos vasitos,
pintorescamente dorados.
—Es Benedictine —dijo—. Tomará un poco, ¿no?
Salisbury asintió, y los dos hombres se sentaron,
bebiendo y fumando reflexivamente durante
algunos minutos antes de que Dyson comenzara a
hablar.
—Veamos —dijo finalmente—, estábamos en la
pesquisa judicial, ¿verdad? No, ya terminamos con
eso. ¡Ah!, ya recuerdo. Le estaba contando que, en
general, había tenido éxito en mi investigación,
pesquisa, o como quiera llamarla, sobre el caso.
¿No fue ahí donde lo dejé?
—Sí, así fue. Para ser preciso, creo que la última
palabra que mencionó sobre el asunto fue «
aunque» .
—Exacto. Desde la otra noche he estado todo el
tiempo pensando y he llegado a la conclusión de
que ese « aunque» es de veras considerable.
Hablando sin rodeos, tengo que confesar que lo
que descubrí, o creí descubrir, no significa en
140

