Page 291 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
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—Hace algunos meses apareció un extraño
artículo de una revista — comenzó de nuevo, con
el aspecto de un hombre que cambia de tema—. Lo
escribió un médico, el doctor Coryn creo que era
su nombre. Cuenta que una dama, que estaba
mirando jugar a su hijita pequeña junto a la
ventana del salón, vio de pronto que la pesada
guillotina cedía y caía sobre los dedos de la niña.
La dama perdió el conocimiento, creo, pero, en
cualquier caso, llamaron al médico y, una vez que
hubo vendado los lisiados dedos de la niña,
atendió a la madre. Ésta gemía de dolor, y se
comprobó que tres dedos de su mano,
correspondientes a los que habían sido lastimados
en la mano de la niña, estaban hinchados e
inflamados, y más tarde, en expresión del médico,
apareció en ellos una costra purulenta.
Ambrose continuó manoseando delicadamente el
tomo verde.
—Bien, aquí lo tiene —dijo al fin, separándose, al
parecer, con dificultad de su tesoro.
—Devuélvamelo tan pronto como lo haya leído —
dijo, mientras salían al vestíbulo, y luego al jardín,
embriagados por el perfume de las azucenas.
Había una extensa franja roja hacia el este cuando
Cotgrave dio la vuelta y se fue, divisando desde el
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