Page 358 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
P. 358
manual, Griego para principiantes, se había revelado
bastante útil en los primeros cursos.
En general lo hizo bastante bien y, aunque el
trabajo empezaba a aburrirle mortalmente, el
dinero que ganaba, añadido a su renta, le permitía
vivir como quería: bastante confortablemente.
Ocupaba un par de habitaciones en una de las
calles que bajaban del Strand al río, por las que
pagaba una libra a la semana; almorzaba pan y
queso y otras fruslerías, con cerveza de su propio
barril, y cenaba sencilla y suficientemente ora en
una, ora en otra de esas confortables tabernas que
por entonces abundaban en el barrio. Y, de cuando
en cuando, una vez al mes o algo así, en lugar de
sus cenas en tabernas, iba tal vez al teatro, el
Vaudeville o el Olympic, el Globe o el Strand, para
terminar con algo caliente. La tarde podía
depararle una pequeña reunión: entre las seis y las
siete iban a visitarle a sus habitaciones antiguos
amigos de Oxford; Zouch procedente de Temple y
Medwin de la calle Buckingham; y Garraway
posiblemente tomaría el autobús Yellow Albion,
descendería de su remota cuesta al norte de
Londres, llamaría al número 14 de Mowbray
Street, y exigiría fumar en pipa, cerveza negra y
una buena función teatral. Y en raras ocasiones se
presentaba Noel, otro miembro de nuestra
357

