Page 471 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
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Llega a Tus patios inferiores Y los
llena de perfume Divino.
Toda la iglesia, según cuentan los libros antiguos,
estaba llena de la fragancia de las especies más
raras. Unas luces brillaban dentro del santuario, a
través de la angosta arcada.
Era el principio del fin de todo lo que había
acontecido en Llantrisant. Fue el domingo
siguiente a la noche en que Olwen Phillips había
recobrado misteriosamente la vida. Aquel día los
disidentes no habían abierto ni una sola de sus
capillas en todo el pueblo. Los metodistas con su
pastor y sus diáconos, y todos los no‐
conformistas , habían vuelto aquel domingo por
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la mañana a la « antigua colmena» . Parecía una
iglesia de la Edad Media, una iglesia de la actual
Irlanda. Todos los asientos, excepto los del
presbiterio, estaban ocupados, todos los pasillos
repletos, el patio de la iglesia atestado; todo el
mundo estaba arrodillado y el viejo párroco,
también de rodillas, se hallaba frente a la puerta
del santo lugar.
Pero ninguno de ellos podía decir apenas nada de
lo que había pasado al otro lado del velo. No se
había intentado celebrar el servicio normal.
Cuando las campanas dejaron de sonar, el viejo
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