Page 635 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
P. 635
tenía que pagar el pato, y el señor Watts expulsó
inmediatamente de la casa al joven Roberts. Y no
cabe duda de que debería avergonzarse de sí
mismo. Pero los jóvenes…
Poco más sucedió. El viejo Watts gritó furioso que
contaría toda la historia al jefe de Roberts en la
City; pero, pensándolo bien, se contuvo la lengua.
Durante el resto de la noche, Roberts vagó por
Londres, refrescándose de vez en cuando en
puestos ambulantes de café. Cuando abrieron las
tiendas, tomó un baño y se arregló, y fue a su
oficina, radiante y puntualmente. Al mediodía, en
la sala para fumadores en los bajos de la tienda de
té, consultó con un compañero de oficina mientras
jugaban al dominó, y decidió compartir unas
habitaciones con él lejos del camino de Norwood.
Desde entonces, la carrera de Roberts ha sido
eminentemente sobria, sin incidentes, próspera.
Ahora, todo el mundo, supongo, se da cuenta de
que en los últimos años el absurdo negocio de la
interpretación de los sueños ha dejado de ser una
broma para convertirse en una ciencia muy seria.
La llaman psicoanálisis, y es complicada. Yo diría
que es una mezcla de una parte de sentido común
y cien de puro disparate. De los sueños más
simples y más obvios, el psicoanalista deduce las
más incongruentes y extravagantes consecuencias.
634

