Page 113 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
P. 113
3
En el otoño del año 542 a.C, un hombre solitario bajó
de las montañas al valle del Kura. Cabalgaba en un
hermoso caballo castaño, mayor incluso que la mayoría
de las monturas de caballería, lo que en algún otro lugar
hubiese podido ser una invitación para los bandidos;
pero el Gran Rey había dotado a sus dominios de tal ley
que se decía que una virgen con un saco de oro podía
atravesar Persia con toda tranquilidad. Esa era una de las
razones por las que Manse Everard había decidido saltar
a esa fecha, dieciséis años después del destino de Keith
Denison.
Otro motivo era llegar mucho después de que se
hubiese apagado cualquier conmoción que el viajero en el
tiempo hubiese podido producir en el 558. Fuese cual
fuese la verdad sobre el destino de Keith, podría ser más
fácil desde atrás; al menos, los métodos directos habían
fracasado.
Finalmente, según la oficina del entorno
Aqueménido, el otoño del 542 resultaba ser la primera
estación de relativa tranquilidad desde la desaparición.
Los años 558‐553 habían sido tensos cuando el rey persa
113

