Page 219 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
P. 219
Everard asintió ausente. No tenía sentido quedarse
parados repasando lo que ya habían comentado un
centenar de veces. No era más que una forma de
posponer la acción.
Sandoval se aclaró la garganta:
—Todavía tengo dudas sobre que los dos vayamos
ahí abajo —dijo—. ¿Por qué no te reservas para el caso de
que se pongan desagradables?
—Complejo de héroe, ¿eh? —dijo Everard—. No,
estaremos mejor juntos y, en todo caso, no espero
problemas. Todavía no. Esos chinos son demasiado
inteligentes para oponerse gratuitamente a nadie. Han
mantenido buenas relaciones con los indios, ¿no? Y
nosotros seremos un factor mucho más desconocido…
pero antes no me importaría echar un trago.
—Sí. ¡Ni después tampoco!
Cada uno metió la mano en su mochila, sacaron las
cantimploras y bebieron. Everard sintió el whisky
amargo en la garganta, aunque le calentó las venas. Hizo
que el caballo se pusiera en marcha y los dos patrulleros
bajaron la colina.
Un silbido cortó el aire. Los habían visto. Mantuvo un
219

