Page 221 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
P. 221

pluma. Las armas eran espadas curvas, cuchillos, lanzas,

           arcos. Uno de los hombres cerca de la cabeza llevaba un


           estandarte de colas de yak trenzadas con oro. Observaron

           acercarse a los patrulleros, con los ojos oscuros y rasgados

           completamente impasibles.



                 No  resultaba  difícil  identificar  al  jefe.  Iba  en


           vanguardia y la capa de seda volaba sobre sus hombros.

           Era alto y de rostro más duro que el del soldado medio,

           con  una  barba  rojiza  y  una  nariz  casi  romana.  El  guía

           indio  que  iba  a  su  lado  se  quedó  boquiabierto  y


           retrocedió; pero Toktai mantuvo la compostura y le tomó

           la medida a Everard con una mirada firme y carnívora.



                 —Saludos  —dijo,  cuando  estuvieron  cerca—.  ¿Qué

           espíritu os guía? —Habló en el dialecto lutami, que más


           tarde se convertiría en la lengua klamath, con un acento

           atroz.



                 Everard contestó en un perfecto mongol.



                 —Saludos a ti, Toktai hijo de Batu. Por la voluntad de

           Tengri, venimos en paz.



                 Fue un toque de efecto. Everard vio que los mongoles


           buscaban amuletos de la suerte, o hacían gestos contra el

           mal de ojo.  Pero el hombre montado a la izquierda de

           Toktai se recuperó con rapidez y fingió autocontrol.

                                                                                                         221
   216   217   218   219   220   221   222   223   224   225   226