Page 278 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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Delenda Est
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En Europa, la caza es buena veinte mil años en el
pasado, y los deportes de invierno son mejores que en
cualquier otra parte. Así que la Patrulla del Tiempo,
siempre preocupada por su bien entrenado personal,
mantiene un refugio en los Pirineos del Pleistoceno.
Manse Everard se encontraba en un porche
acristalado y miraba por encima de las amplias
extensiones de azul hielo hacia las laderas del norte,
donde las montañas caían hacia bosques, pantanos y la
tundra. Había vestido su corpachón con pantalones
sueltos verdes, una túnica de insulsintec del siglo XXIII y
botas confeccionadas a mano por un francocanadiense
del siglo XIX; fumaba una apestosa y vieja pipa de brezo
de origen indeterminado. Sentía una vaga inquietud
íntima, y no hacía caso del ruido procedente del interior,
donde los agentes, media docena, bebían, hablaban y
tocaban el piano.
Un guía Cromagnon recorría el patio nevado: un tipo
alto y guapo vestido más bien como un esquimal (¿por
qué la cultura popular nunca le había concedido al
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