Page 334 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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No era una lengua que Everard hubiese oído nunca
—y después de todos esos siglos, ni siquiera podía ser el
címbrico original— pero el patrullero la seguía
razonablemente bien. El problema era hablarla; no podía
predecir cómo había evolucionado.
—What the hell erran thu maching, anyway? —soltó—. Ik
bin aen man auf Sirius. The stern Sirius, mitplaneten ok all. Set
uns gebach orwillen be der Teufel topay!
Boierik Wulfilasson parecía apenado y propuso que
la discusión siguiese bajo techo, con la joven dama como
intérprete. Abrió el camino hacia la camareta, que resultó
contener un pequeño pero cómodo salón. La puerta
permaneció abierta, con guardas armados vigilando el
interior y muchos más a la espera.
Boleslav Arkonsky dijo a Deirdre algo en afalonio.
Ella asintió, y él le dio una copa de vino. Pareció calmarla,
pero le habló a Everard con voz trémula.
—Hemos sido capturados, Manslach. Sus espías
descubrieron dónde estabais retenidos. Se supone que
otro grupo va a robar vuestra máquina de viajar. También
saben dónde está.
—Eso imaginaba —contestó Everard—. Pero en
nombre de Baal, ¿quiénes son?
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