Page 416 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
P. 416
—Me temo que no es demasiado buena. Los nativos
no son muy sensualistas. Sin embargo, le he enseñado a
nuestro cocinero algunas recetas del futuro. ¿Te apetece
pescado gefilte como aperitivo?
Cuando Everard salió, las sombras se habían
alargado ligeramente y el aire se había enfriado un tanto.
El tráfico se apresuraba por la calle que cruzaba la de los
Cereros, aunque no más que antes. Situadas sobre el
agua, Tiro y Usu normalmente se libraban del extremo
calor del mediodía que en otros países exigía una siesta,
y ningún verdadero fenicio malgastaría durmiendo horas
en las que podía ganar algo.
—¡Amo! —gorgojeó una voz llena de felicidad.
Pero si es mi pequeña rata de puerto.
—Saludos, Pummairam —dijo Everard. El muchacho
se puso en pie de un salto—. ¿Qué andas buscando?
La delgada forma marrón se inclinó ante él, aunque
los ojos y los labios tenían tanto de regocijo como de
reverencia.
—¿Qué otra cosa sino la fervientemente deseada
esperanza de volver a estar al servicio de vuestra
416

