Page 464 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
P. 464
convertiría en un asistente en potencia para el harén.
Y en cuanto a Bronwen, cuando perdiese su belleza se
la asignaría a trabajar. Al no haber recibido formación en
habilidad como la costura, lo más probable es que acabase
en el fregadero o el molino.
Everard tuvo que sacarlo todo lentamente, poco a
poco. Ella ni se lamentó ni rogó. Su destino era el que era.
Él recordó una frase que Tucídides escribiría siglos
después, sobre una desastrosa expedición militar
ateniense cuyos últimos miembros acabaron sus días en
las minas de Sicilia: «Habiendo hecho lo que los hombres
podían hacer, sufrieron lo que los hombres debían sufrir».
Y las mujeres. Especialmente las mujeres. Se preguntó
si, muy en su interior, él tenía tanto coraje como Bronwen.
Lo dudaba.
Sobre sí mismo dijo poco porque le parecía mejor
jugar sobre seguro.
Sin embargo, al final ella levantó la vista, se sonrojó,
sonrió, y dijo con una voz ligeramente alterada por el
vino:
—Oh, Eborix… —Él no pudo entender el resto.
—Me temo que tu lengua es demasiado diferente a la
464

