Page 585 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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—Se muere —dijo con calma—. ¿Podrán salvarla sus
brujerías? ¿Deberían?
La puerta prohibida volvió a abrirse. Carl salió, con
otra persona. Se olvidó de cerrarla.
Los hombres miraron una cosa de metal. A algunos
les recordaba lo que había volado sobre los campos de
batalla. Se apiñaron más, agarraron amuletos o dibujaron
signos en el aire.
El acompañante de Carl era una mujer, aunque
vestida con pantalones de muchos colores y una túnica.
Su rostro no era como ninguno que hubiesen visto: —
ancho y de mejillas altas como las de los hunos, pero de
nariz corta, de tono cobrizo dorado, bajo un pelo negro
recto. Llevaba una caja.
Los dos corrieron al dormitorio.
—¡Fuera, fuera! —rugió Carl, y expulsó a las mujeres
godas como hojas en una tormenta.
Él las siguió, y entonces recordó cerrar la puerta de su
montura. Al darse la vuelta vio que todos lo miraban y
retrocedían.
—No temáis —dijo con rapidez—. No hay peligro. He
traído una mujer sabia para ayudar a Jorith.
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