Page 591 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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—Supongamos que vamos al pasado de su embarazo

           —dije—.  Podríamos  traerla  aquí,  arreglar  la  arteria,


           borrar el viaje de su memoria, y devolverla para que viva

           una vida feliz.



                 —Eso son fantasías. La Patrulla no cambia lo que ha

           sido. Lo preserva.



                 Me hundí aún más en la silla. Los contornos variables


           pretendían en vano consolarme.



                 Mendoza volvió a hablar.



                 —Pero no sienta demasiada pena —dijo—. No podía

           saberlo. Si la chica se hubiese casado con otro, como así

           habría  hecho,  el  final  hubiese  sido  el  mismo.  Tengo  la


           impresión de que la hizo más feliz que a la mayoría de las

           mujeres de esa época.



                 Su tono ganó fuerza:



                 —Pero  usted,  usted  se  ha  causado  una  herida  que

           tardará en cicatrizar. Nunca lo hará a menos que resista


           la suprema tentación de volver continuamente a la vida

           de ella, para verla, para estar con ella. Eso está prohibido,

           bajo  penas  muy  duras,  y  no  sólo  por  los  riesgos  que

           pudiese  traer  al  flujo  temporal.  Rompería  su  espíritu,


           incluso su mente. Y le necesitamos. Su esposa lo necesita.


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