Page 595 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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Carl mantuvo su palabra. Callado como una piedra,
se apoyó en su lanza y observó mientras su pueblo dejaba
a Jorith sobre la tierra y amontonaba un túmulo. Después,
él y su padre recordaron su memoria con un festín al que
invitaron a todos los vecinos, y que duró tres días.
Hablaba sólo cuando le hablaban, aunque en esas
ocasiones era amable a su modo señorial. Aunque no
intentó apagar la alegría de nadie, esa fiesta fue más
tranquila de lo habitual.
Una vez que su hubieron ido los invitados, y Carl se
encontraba sentado a solas con Winnithar, le dijo al jefe
guerrero:
—Mañana yo también me iré. No me verás a menudo.
—¿Has hecho lo que habías venido a hacer?
—No, todavía no.
Winnithar no preguntó de qué se trataba. Carl suspiró
y añadió:
—En la medida en que lo permita Weard, tengo la
intención de cuidar de tu casa. Pero quizá no sea
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