Page 126 - Un caso de conciencia -James Blish
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decía lo que pensaba cuando se lo pedían ‐. Lo que
Mike ha dicho me parece sensato. No es que esperara
que no lo fuera, entiende... Además, tiene otro mérito
en su favor, y es que ha dicho lo que pensaba sin tratar
de llevarnos a su terreno con subterfugios.
- Vamos, no seas cabezota ‐ exclamó Cleaver ‐.
¿Somos científicos o Boy Rangers? Cualquier hombre
en sus cabales que tuviera que hacer frente a una
mayoría de «almas caritativas» habría adoptado las
mismas precauciones que yo.
- Puede ser, pero no estoy seguro ‐ dijo Agronski ‐.
¿Qué tiene de malo ser un benefactor? ¿Es malo hacer
el bien? ¿Prefieres ser un «malfactor», si es que el
término quiere decir algo? Sigue pareciéndome que las
precauciones que has adoptado denotan falta de
confianza en tu argumento. En cuanto a mí, no me
gusta ser víctima de añagazas ni tampoco que me
llamen cabezota.
- Por los clavos de Cristo...
- Ahora escúchame tú a mi ‐ interrumpió Agronski
hablando de un resuello y subrayando cada palabra ‐.
Antes de que lances más insultos, vaya por delante que
desde mi punto de vista tienes más razón que Mike. Lo
que repudio son tus métodos. He de admitir que Mike
ha pulverizado algunos de tus argumento principales;
pero en lo que a mi toca llevas ventaja, aunque por un
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