Page 122 - Un caso de conciencia -James Blish
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demasiado  tarde.  ¿No  cabe  en  lo  posible  que  las


             Serpientes lo descubrieran por sí mismas y no hicieran

             más que mostrarme corteses con vosotros?


               - Déjate  de  tonterías ‐  dijo  Michelis ‐.  La  cinta  está

             grabando y seguirá haciéndolo, tal como era tu deseo.

             Si quieres rectificar algún punto porque lo has pensado


             mejor, hazlo constar en tu informe personal, pero no

             trates de atosigarme para que me guarde en el bolsillo

             lo que tengo que decir, Paul. No servirá de nada.


               - Esto me pasa por tratar de ayudarte ‐ se lamentó

                 Cleaver.

               - Si  ésta  era  tu  idea,  gracias.  Pero  aún  no  he


             terminado.  Por  lo  que  toca  a  tus  objetivos  prácticos,

             Paul,  me  parecen  tan  inútiles  como  imposibles  de


             alcanzar.  El  hecho  que  este  planeta  posea  grandes

             yacimientos  de  litio  no  significa  que  sea  un  negocio

             redondo, por bien que paguen este metal en la Tierra.


               «Lo esencial es que el transporte de litio a nuestro


             planeta no es viable. En razón a la poca densidad del

             metal no es posible mandar más de una tonelada por

             cargamento,  y  para  cuando  llegara  a  su  destino,  los


             gastos de transporte superarían con mucho el precio

             que ibas a percibir. No olvidarás que en la propia Luna

             de la Tierra abunda el litio, y que incluso tratándose de


             una  distancia  tan  corta,  menos  de  cuatrocientos  mil

             kilómetros,  el  transporte  no  resulta  rentable.  Litina



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