Page 129 - Un caso de conciencia -James Blish
P. 129
que se escondía en sus palabras.
- Desde luego, pero os advierto que pienso ser muy
categórico. Lo que tengo que deciros me parece de vital
importancia. No quiero que rechacéis sin más mis
palabras, imputándolas a mi peculiar condición de
clérigo o a mis prejuicios y considerándolas una
muestra interesante de aberración mental sin conexión
con la realidad. Las pruebas que abonan mi visión de
Litina son abrumadoras. Pesaron sobre mi muy en
contra de mis esperanzas y de mis inclinaciones
naturales. Quiero que escuchéis cuáles son estas
pruebas.
Este preámbulo, dicho con frío tono escolástico, y la
soterrada insinuación que ocultaba surtieron su efecto.
- Y también quiere hacernos comprender que sus
razones son de tipo religioso y que no se tendrían en
pie si las planteara sin circunloquios ‐ dijo Cleaver,
recobrándose un tanto de la natural impaciencia que
sentía.
- ¡Chis! ¡Atiende! ‐ cortó Michelis, el semblante
atento.
- Gracias, Mike... Bien, vamos allá. Este planeta es lo
que, si no me equivoco, se conoce en inglés como una
«estructura». Permitidme que os explique brevemente
lo que yo entiendo por tal, o mejor dicho, lo que me he
visto obligado a admitir como tal.
129

