Page 69 - Un caso de conciencia -James Blish
P. 69

- ¿Y ocurre también con ustedes?


               -  Acontece con todo. Hasta los árboles gigantescos,

             como el árbol de las Comunicaciones, acaban por morir


             un día u otro. ¿No ocurre así en la Tierra?

               - Si,  sí,  lo  mismo ‐  respondió  Ruiz‐Sánchez ‐.  Por

             razones que seria demasiado prolijo exponer llegué a


             pensar que tal vez ustedes hubieran escapado a esta

             fatalidad.

               - Nosotros  no  lo  vemos  como  una  fatalidad ‐  dijo


             Chtexa ‐. Litina vive a causa de la muerte. La muerte

             de  los  vegetales  nos  suministra  petróleo  y  gas.  Es

             preciso  que  mueran  algunas  criaturas  para  nutrir  la


             vida  de  otras.  Las  bacterias  deben  morir,  y  hay  que

             eliminar los virus si deseamos curar las enfermedades.


             Nosotros  mismos  debemos  perecer  para  dejar  un

             hueco  a  otros  individuos,  por  lo  menos  hasta  que

             logremos  disminuir  el  ritmo  de  procreación  entre


             nosotros...,  algo  que  hasta  el  momento  no  hemos

             conseguido.
               - Pero que estiman ustedes deseable, ¿no?

               -  Ciertamente ‐ contestó Chtexa ‐. Nuestro mundo es


             rico, pero no inagotable. Y ustedes nos han enseñado

             que existen otros planetas habitados, de forma que no

             cabe  confiar  en  ocuparlos  cuando  el  nuestro  esté


             superpoblado.

               - Todo lo que existe termina por agotarse algún día ‐


             dijo Ruiz‐Sánchez bruscamente, con el ceño fruncido y

                                                                                                          69
   64   65   66   67   68   69   70   71   72   73   74