Page 146 - Limbo - Bernard Wolfe
P. 146
empapado en sudor, con una frase estúpida
dándome vueltas por la cabeza: «Dios santo, hay
demasiada tapioca en la aguja hipodérmica».
El barco de línea llega
mañana por la mañana.
Aleluya. 23 de junio de
1990. A bordo del S.S.
Norbert Wiener.
Sí, así es como se llama el barco de línea. Subí
por la pasarela, compré mi pasaje al sobrecargo,
me instalé en un confortable camarote exterior,
nadie dijo ni una palabra.
Es un extraño tipo de barco. Debe ser una
versión más grande de aquel en el que viajaba el
equipo olímpico: como una larga caja tumbada de
costado, abierta por ambos extremos, el fondo
desaparecido (el que debería estar en el agua). Un
corte de la sección central: En la parte superior
hay varias cubiertas, con camarotes, espacio para
carga, etc; sosteniéndolas hay dos delgadas
planchas verticales que se apoyan en el agua, y
entre ellas el espacio abierto. Movido por una
planta de energía atómica, por supuesto. Jerry, mi
camarero, me dice que el barco está derivado de
un barco experimental que construyó Gar Wood
allá por los años cuarenta.
146

