Page 160 - Limbo - Bernard Wolfe
P. 160
—Lamentaría ver los viejos juegos desaparecer
completamente —dijo el primer oficial—. Creo
que perderíamos algo. Debemos sentirnos un
poco orgullosos de nuestros cibernéticos y de las
máquinas que construyen.
—Ciertamente, pero desde una perspectiva
Immob. Si la guerra EMSIAC nos enseñó algo, fue
que todas nuestras máquinas son monstruos a
menos que tengamos un dominio completo sobre
ellas. En este período de transición, creo,
corremos a veces el peligro de olvidar que
nuestras pros, por maravillosas que sean, no son
ni un ápice tan asombrosas como los cerebros de
los cibernéticos que las diseñaron y las
construyeron y los cerebros de los amps que las
operan. ¿Ven lo que quiero decir? El ser humano
debe ser siempre el centro, no los productos y
objetos de su habilidad y energía. Wiener
acostumbraba a decir esto una y otra vez. Es el
espíritu mismo del Immob.
Theo se puso en pie y alzó una mano de
plástico. Con una serie de movimientos tan
rápidos como el rayo alzó el cuello de su camisa,
lo desabrochó, se soltó la corbata y se la quitó.
—Vean —dijo—. Les mostraré lo que quiero
decir.
160

