Page 166 - Limbo - Bernard Wolfe
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hospital móvil más cercano. Así, el equipo de
Martine recibió el mayor número de heridos del
norte de África. Los casos de cirugía cerebral, por
supuesto, eran enviados directamente a Martine
y Helder y su equipo: los muchachos
rebanacabezas. Operaron y operaron hasta que
los instrumentos empezaron a caérseles de las
manos.
Al atardecer del 18 de octubre trajeron a
Caradeniño. Estaba más destrozado de lo que
Martine había visto nunca, tan grave como puede
estar un hombre sin ser un cadáver. La herida de
la cabeza era de lo más serio: todo su cráneo había
sido arrancado por un fragmento de metralla,
desde las cejas hasta más allá de las orejas. Para
complicar las cosas, las dos piernas del muchacho
le habían sido limpiamente seccionadas por
encima de las rodillas... eso último había
ocurrido, aparentemente, en un choque en algún
lugar por los alrededores de Túnez, cuando el
muchacho estaba ya inconsciente por las heridas
craneanas.
Era un milagro que siguiera con vida, había
perdido una gran cantidad de sangre. Pero
aquellos helicópteros de las escuadrillas de
rescate eran buenos, lo habían arrancado del
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