Page 186 - Limbo - Bernard Wolfe
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—No te vuelvas loco, no está autorizado, deja



                  de gritar, no está autorizado...


                  Ganando altura y dirigiéndose hacia el vacío


            sudeste, pensando que sin duda Caradeniño y su


            placa de tántalo, Helder, su pluma estilográfica,



            su  cuaderno  de  notas,  su  Wiener,  su  Rimbaud,


            estaban  ahora  allá  a  lo  lejos  en  una  bullente


            mutualidad,                   fundidos               en         un        zumo             de


            hermandad.


                  Huyendo  de  las  guerras  en  África,  su  avión


            catapultado en línea y ciegamente hacia el puntito



            de una isla muy lejos en el océano Indico... una


            isla  que  milagrosamente  jamás  había  sido


            registrada  en  ningún  mapa  por  ningún


            cartógrafo... donde un puñado de graves hombres


            de  piel  oscura  estaban  atareados  comiendo


            tapioca y arrojando los demonios de las cabezas


            de  los  demás.  Los  mandunji  habían  necesitado



            como  mínimo  cuatro  siglos  para  huir  de  las


            guerras de África y alcanzar la isla, aquel avión


            iba a necesitar apenas cuatro horas...


                  Ahora recordó todo aquello, casi todo. Cuando


            pudo controlar el temblor de sus dedos intentó


            escribirlo todo tal como lo recordaba. Escribió: 19



            de octubre de 1972.


                  Finalmente lo hice. Yo, mi lado no


                                                                                                      186
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