Page 190 - Limbo - Bernard Wolfe
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embaldosada piscina, un yak. Más allá, montando
guardia en la parte exterior de una inclinada
oficina inmobiliaria, una cebra.
Destellos de violento color. Flamencos, rosas y
relamidos, permanecían de pie sobre una de sus
largas patas en los pavimentos llenos de hoyos,
hundiendo sus aristocráticos picos en montones
de... ¿qué?; uno tan sólo podía suponerlo...
sandalias y frascos de crema bronceadora,
anticonceptivos y cajas registradoras.
Necesitando algún punto de referencia en todo
aquel amasijo, Martine empezó a buscar el
rascacielos del hotel donde, inmediatamente
después de acabar su período como interno, había
pasado un mes de luna de miel... un mes (para
Irene) de muecas y de crisis de llanto ante la
realidad de su frigidez, y mucho histriónico hacer
el amor entre ellas para camuflarlas. Un mes de
farsa, de pretenderse a sí mismo y a Irene que un
Eros de pacotilla era a la vez el artículo genuino y
mejor que el artículo genuino... el ingrato calvario
que deben soportar todos los maridos ardiendo
interiormente y sintiendo complejo de culpa ante
sus glaciales esposas. Allí estaba, en la playa a su
izquierda, las paredes llenas de agujeros y
algunas vigas emergiendo aquí y allá, pero aún en
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