Page 193 - Limbo - Bernard Wolfe
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especiales para ello, tan sólo el entrenamiento en
d‐y‐d ocupaba ya mucho tiempo. ¡Oh!, hay
montones de cosas.
Una campanilla sonó en la mente de Martine:
de lo universal se llega a lo particular. Gracias a
Jerry había adquirido información de todo tipo...
acerca de las vías y medios de transporte, de las
principales ciudades de la Franja, de lo que se
necesitaba para ir a un hotel... entre otras cosas
sabía que la principal ciudad, aquella que había
decidido visitar, se llamaba Nueva Jamestown.
Jerry acababa de mencionar algo que podía
llamarse «equivalentes morales», y aquello hizo
que las cadenas corticales de Martine empezaran
a sumar dos y dos. William James, el viejo filósofo
y psicólogo del siglo xix, fundador del
pragmatismo, había escrito un ensayo titulado El
equivalente moral de la guerra. Martine lo había
leído en sus tiempos de estudiante. ¿Era posible
que el nombre de Nueva Jamestown fuera en su
honor? Pobre viejo, de ser así, estaría
revolviéndose en su tumba.
—Esa jirafa de ahí afuera —dijo Martine— tal
vez necesite un poco de educación en semántica.
Cree que las palabras son para comérselas. Parece
que le gustan las letras de los letreros de neón.
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