Page 246 - Limbo - Bernard Wolfe
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Bueno,  él  ya  había  tenido  en  su  vida  un


            auténtico Día de la Independencia, y muy famoso.


            Su         propia              y       personal               Declaración                  de


            Independencia  había  sido  firmada  con  florida



            letra           hacía            dieciocho                años.            Escapando


            supersónicamente  de  las  mandíbulas  de  la


            trampa  de  EMSIAC,  quedó  asombrado  al


            descubrir que el mundo, sacudido hasta entonces


            por agónicas convulsiones, había vuelto a abrirse


            resplandeciente  ante  él,  lleno  de  esperanzas  y


            posibilidades. Sin duda era la misma sensación de



            alejarse  de  toda  compulsión  externa  la  que


            provocaba  esta  mañana  aquella  vertiginosa


            euforia.  Por  supuesto,  le  esperaban  muchas


            atrocidades a lo largo de la Franja Interior, pero


            por  muy  horrible  que  fuera  el  espectáculo  se


            quedaría menos asombrado. No tendría nada que


            ver con él. A menos que...



                  Agitándose bajo el chorro helado de la ducha,


            jadeando,                 se        descubrió                sopesando                  otra


            posibilidad. De acuerdo, iba a observar la fauna


            cibernética  de  la  Franja  con  el  mismo  espíritu


            despegado                    que            emplearía                  un           turista


            interplanetario  para  explorar  los  cráteres  de  la



            Luna. Sin embargo, su euforia tenía que tener una


            causa  mucho  más  profunda  que  el  simple

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