Page 247 - Limbo - Bernard Wolfe
P. 247
desapego.
Era probable que este Cuatro de Julio marcase
una segunda y subjetiva Declaración de
Independencia en su vida. Porque deba
confesarse que, pese a su pretendido desapego,
¿acaso no se había sentido hondamente implicado
en la órbita emocional de los mandunji, atrapado
en sus proyectos, ligado a sus fines? (o, ¿acaso era
algún oscuro fin mesiánico, propio, lo que lo
arrastraba?). Quizá simplemente hubiera
cambiado un EMSIAC por otro. Quizá ahora
estaba saliendo del segundo trance cataléptico de
su vida, un trance de más de dieciocho años de
duración, lleno de aquiescencia disfrazada de
neutralidad moral («ellos empezaron esta
lobotomía») y de simple humanitarismo («ya que
estoy aquí, mi deber moral es enseñarles un poco
de anatomía y asepsia»). Fuera como fuese, se
había visto implicado, por su propia voluntad o
contra ella. Quizá era por esto que, en el momento
mismo en que se le presentó una excusa, había
saltado sin pedírselo a la posibilidad de escapar
de la isla... movido por una compulsión que no
había sido capaz de explicar adecuadamente ni a
Ubu, ni a Ooda, ni a Rembó, pese a su habitual
locuacidad.
247

