Page 316 - Limbo - Bernard Wolfe
P. 316

El  instructor,  un  joven  tetra‐amp,  volvió  la



            cabeza  cuando  entraron  los  visitantes,  les  hizo


            una advertencia llevándose un dedo a los labios


            para que guardaran silencio, luego siguió con su


            clase.



                  —De             acuerdo,               hombres                —dijo—.                Lo


            repetiremos.  Simplemente  concentraos  en  el


            diafragma. Dejar de sentir que estáis respirando a


            través  de  una  máquina  que  no  controláis.


            Vosotros  respiráis.  Vosotros  hacéis  que  el


            diafragma  se  contraiga  y  se  distienda,  vosotros


            obligáis a los pulmones a abrirse y cerrarse. No


            «él»  respira  a  través  de  vosotros,  vosotros


            respiráis.  ¡Dejad  de  ser  tiranizados  por  vuestro



            diafragma!  ¡Podéis  dominarlo  si  lo  queréis!  A


            través  de  él  podéis  disminuir  vuestro  pulso,


            reducir la actividad de la tiroides y la pituitaria y


            las  suprarrenales,  bloquear  el  sistema  nervioso


            parasimpático,  cualquier  cosa.  ¡Sois  dueños  de


            vuestro propio metabolismo! ¡Vuestro cuerpo es


            vuestro  instrumento!  Aprended  a  controlarlo  y



            podréis  caminar  sobre  carbones  encendidos,


            atravesar vuestras lenguas con agujas. Lo habéis


            visto demostrado una y otra vez en la hipnosis...


            un  psíquico,  un  hipnotista  psíquico,  utiliza  un


            cuerpo  humano  como  si  fuera  un  juguete,  lo



                                                                                                      316
   311   312   313   314   315   316   317   318   319   320   321