Page 486 - Limbo - Bernard Wolfe
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aquel avión tenía que ser automáticamente
resultado de esta criminalidad, parte del enorme
crimen. Pero eso muestra la fatal debilidad de la
enteramente lógica mente policíaca de EMSIAC.
Simplemente no podía comprender un caso de
indisciplina que surgiera como resultado de otros
motivos más allá del dominio de la mentalidad
policial. Nunca se le ocurrió a EMSIAC que el
ocupante del 17‐M, tras un acto inicial de desafío,
podía acudir al encuentro de un acto de soberbia,
sacrificada humanidad. Y que los golpes en la caja
de comunicaciones debían ser interpretados en
razón de tal acto de humanidad, y no como otros
excesos «criminales».
Nuestra hipótesis da sentido a esos golpes. No
se trataba del Hermano Martine golpeando la
caja, un acto completamente irracional, nihilista,
totalmente ajeno a su personalidad. Obviamente,
a las 3:37 poco más o menos, había localizado ya
al enemigo. Sin la menor duda se vio sometido
inmediatamente a un implacable bombardeo de
torpedos, obuses, cohetes, mísiles dirigidos, y
cualquier otra cosa que llevaran los aviones
enemigos; y, sin ninguna duda, algunos de esos
proyectiles golpearon contra la caja de
comunicaciones cuando se abrieron paso hasta el
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