Page 764 - Limbo - Bernard Wolfe
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Capítulo 22
Durante un minuto, casi un minuto, bajaron a
gran velocidad. Luego hubo una disminución de
esa velocidad, el ascensor frenó hasta un suave
detenerse, las puertas se abrieron de nuevo, y
Theo condujo por un estrecho corredor de techo
bajo horadado en la roca y pintado de un blanco
resplandeciente. El coche se desvió por una
abertura, luego por otra. Más giros y revueltas,
era un amasijo de carreteras subterráneas, un
hormiguero de dos direcciones, limpio como un
hospital y silencioso como un depósito de
cadáveres... luego, sin previo aviso, salieron de
aquel confinamiento de paredes, parecieron
estallar al abierto en una especie de sobrenatural
nacimiento explosivo.
Martine miró a su alrededor en atontada
sorpresa. Ahora estaban viajando a ciento sesenta
kilómetros por hora a lo largo del reborde de un
abismo tan grande como el Gran Cañón o la
Grand Coulee y aparentemente sin principio ni
fin.
La carretera que estaban siguiendo a toda
velocidad era una especie de plataforma
extendida sobre el vacío sólo unos diez metros o
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