Page 765 - Limbo - Bernard Wolfe
P. 765
así del techo de aquel enorme abismo, una
pasarela sostenida por vigas que sobresalían
perpendicularmente de la pared de su izquierda:
una espaciosa carretera, suficientemente ancha
como para permitir seis carriles de circulación, y
bordeada por una rampa elevada para peatones.
Y abajo, a la derecha, zumbando y martilleando a
través de aquella increíble excavación hecha por
el hombre, había toda una superciudad
subterránea... un compuesto de muchas
Pittsburgh y Detroit enterradas bajo las arenas del
desierto. En algunos puntos la tierra había sido
horadada más profundamente que en otros; los
niveles superiores parecían hallarse a poco más
de ochenta o cien metros por debajo de la
carretera colgante, los niveles inferiores a
trescientos metros o incluso más. Y todo el suelo
de la gran excavación, a todos los niveles, estaba
salpicado con máquinas y equipo de fabricación,
la siembra de un siglo milagroso que había escrito
sus fábulas en acero y las había perpetuado en
molibdeno: las masas achaparradas y metálicas
de los reactores de energía atómica, grandes como
una manzana de casas en una ciudad, y por
encima de todo ello, moviéndose mediante raíles
colgantes, la delicada tela de araña y la filigrana
765

