Page 1242 - Anatema - Neal Stephenson
P. 1242

La  propulsión,  para  ponernos  en  marcha,  eran  tres


          monifikes recuperados y un rollo de cable. Nuestros trajes

          espaciales harían de camarote, cama, retrete, Refectorio,

          farmacia y centro de entretenimiento.


            Pero  no  de  Claustro.  El  viaje  espacial  tiene  muchos

          aspectos interesantes, pero la tranquila contemplación no

          es uno de ellos. Durante Apert, y luego al ser Evocados, lo


          peor  del  impacto  cultural  habían  sido  los  cismex.  Eran

          incontables  las  veces  que  me  había  dicho  a  mí  mismo:

          «¡Gracias a Cartas que no estoy encadenado a uno de esos


          cacharros horribles!» Pero aquello era como vivir dentro

          de un cismex: un super‐ultra‐mega cismex cuya pantalla


          rodeara por completo tu campo de visión, cuyos altavoces

          estuviesen  conectados  a  tus  oídos,  cuyos  micrófonos

          transmitiesen cada palabra, aliento y jadeo a unos oyentes


          atentos al otro lado de la línea. Una parte incluso estaba

          dentro de mí: el enorme transmisor de temperatura.


            Sólo nos permitían trabajar dos horas antes de obligarnos

          a  descansar.  Y,  empecé  a  sospechar  tras  el  segundo  o

          tercero  de  esos  descansos,  no  era  tanto  para  que


          descansaran nuestros cuerpos como para que descansaran

          nuestras  almas  del  apabullante,  incontenible  e  irritante

          caudal de información que nos llegaba continuamente a


          oídos y ojos.

            Curiosamente, en cuanto tenía un momento de paz, lo

          único  que  quería  era  hablar  con  alguien.  De  la  forma


          normal:



                                                                                                        1242
   1237   1238   1239   1240   1241   1242   1243   1244   1245   1246   1247