Page 1367 - Anatema - Neal Stephenson
P. 1367
—La conservación del momento —anunció—. No es sólo
una buena idea… ¡es la ley! —A lo lejos oí un golpe y un
gritito cuando el hombre del peinado chocó contra el
fondo, prácticamente ahogados por risas y lo que
consideré comentarios admirativos de nuestra escolta de
soldados. Si al principio me había sorprendido saber que
habían incluido a Yulassetar Crade en, de todas las cosas
posibles, una misión diplomática, ahora comprendía que
había sido un golpe de genio.
Una vez que Cord quedó lo bastante satisfecha me soltó,
derivé, choqué (con mucha más suavidad) con Yul y
compartí un abrazo con él. A esas alturas Sammann ya
había salido del pozo del orbe Doce y nos saludó
efusivamente. Evidentemente, había muchas más cosas de
las que quería hablar con Cord y Yul, pero el tipo del
motucaptor había vuelto a su posición para registrarnos
(aunque a una distancia mucho más respetuosa), por lo
que me callé.
—Ya hablaremos —dije, y Yul asintió.
Cord, de momento, parecía contentarse con mirarme con
una cara que era un laberinto de preguntas. No pude
evitar preguntarme qué veía. Probablemente yo estuviese
macilento y pálido. Ella, en contraste, se había esforzado
por prepararse para la ocasión: lucía todas sus joyas de
titanio, se había cortado el pelo y había asaltado una
tienda de ropa. Pero había tenido el sentido común de no
ponerse demasiado femenina, y todavía parecía Cord:
1367

