Page 1410 - Anatema - Neal Stephenson
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—Un cuarto de hora —decretó—. Hasta luego.
—Vale, Jesry.
—¿Raz? ¿Hay deólatras por aquí?
—Probablemente. ¿Por qué?
—Entonces pídeles que recen para que este cacharro no
decida estropearse en los próximos quince minutos.
—Así lo haré.
Llegamos al lugar del auto siguiendo la línea de
activación que llegaba desde el reloj. La isla tenía muy
poco terreno llano, pero para poner la primera piedra
habíamos creado uno lo suficientemente grande con el
simple procedimiento de raspar con herramientas y
aplastar a golpes. Yul había soldado encima un trípode de
metal recuperado. La piedra, un fragmento de la barra que
los Geómetras habían lanzado desde el espacio, estaba
suspendida del ápice del trípode. Los canteros avotos, de
los que ya teníamos varios, le habían dado forma de cubo.
En una cara habían tallado … DEL SAPIENTE OROLO (ya
rellenaríamos el espacio en blanco cuando diésemos con la
palabra adecuada). En otra decía AÑO 0 DE LA
SEGUNDA RECONSTITUCIÓN. En una tercera cara, que
iba a quedar oculta una vez que se levantase la estructura,
todos habíamos ido grabando nuestros nombres. Invité a
Barb y a Quin a añadir los suyos.
Barb se concentró tanto que no creo que oyese una
palabra o una nota del auto y la música que Arsibalt, Tulia
y Karvall habían preparado. Pero yo tampoco. Tenía otras
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