Page 578 - Anatema - Neal Stephenson
P. 578
similares a las que usábamos en Apert. Aquel lugar olía a
suministros artísticos.
Los monjes, nos contaron, eran cuarenta y tres, una cifra
más bien baja para un avoto acostumbrado a un capítulo
de cien. Cuatro vinieron a cenar con nosotros. No estaba
claro si disfrutaban de una posición especial, como
jerarcas, o simplemente eran los cuatro que habían sentido
curiosidad. Todos llevaban una barba gris y todos querían
hablar con fra Jad. El orto clerical de la ortodoxia baziana
era en un setenta por ciento el mismo que hablábamos
nosotros.
Después de la conversación que Lio y yo acabábamos de
mantener, en vez de querer sentarme junto a fra Jad tuve
la reacción opuesta y acabé sentado todo lo lejos de él que
pude… como si fuésemos agentes secretos de un motus,
intentando mantener la tapadera, haciéndonos los
inocentes. En el último minuto, Arsibalt apareció con
varios Centenos; habían estado realizando una calca en
una de las habitaciones. No había podido examinar la
tablilla fotomnemónica hasta el anochecer. Ahora había
visto la demostración geométrica grabada en la nave de
los primos y estaba a punto de estallar. Lo lamenté por él
cuando entró en el comedor y se vio obligado a escoger
entre sentarse conmigo y Lio, o con fra Jad y los monjes
bazianos. Ferman Beller, viendo su indecisión, se puso en
pie y le invitó. Arsibalt no podía rechazar la oferta sin
ofenderle, así que fue a sentarse con Ferman.
578

