Page 659 - Anatema - Neal Stephenson
P. 659

superficial.  Podría  equivocarme.  Me  disculpo  si  mis


          palabras te han ofendido.

            —Estás perdonado —respondió Crade con rapidez.

            —¡Bien! —exclamé tras dejar pasar unos momentos de


          incómodo  silencio—.  Ha  sido  fascinante.  ¡Es  una  suerte

          que lo hayamos descubierto antes de pasar un montón de

          tiempo  buscando  en  las  montañas!  Evidentemente,  la


          búsqueda de Orolo ha cambiado por completo. Ninguno

          de vosotros imaginaba que se iría al otro lado del mundo.

          Así que ahora querréis daros la vuelta y regresar al sur.


            Se limitaron a mirarme. No podía leer la expresión de

          ninguno.


            —O eso supongo —añadí.

            —Esto no cambia nada —dijo Sammann.

            —No voy a dejar tirado a mi frater —dijo Cord.


            —Debemos  disponer  de  dos  vehículos  por  si  uno  se

          avería  a  causa  del  frío —dijo  Ganelial  Crade.  No  podía


          discutírselo. Pero ni por un momento me tragué que ésa

          fuese su verdadera razón para acompañarnos. No cuando

          se le había escapado la palabra «Teglón».


            —Desde aquí al Ochenta y Tres Norte hay dos mil millas

          de carretera dando un rodeo —dijo Sammann, usando el

          cismex—. Por autopista, son dos mil quinientas y algo.


            —Si  tú  y  Sammann  aprendéis  a  conducir,  Raz,  para

          poder turnarnos, lo haríamos en tres o cuatro días —dijo

          Crade.







                                                                                                          659
   654   655   656   657   658   659   660   661   662   663   664