Page 662 - Anatema - Neal Stephenson
P. 662

madera en la parte posterior entró rugiendo en la estación


          de  combustible,  dio  un  par  de  vueltas  y  luego  reclamó

          cuatro espacios de aparcamiento. La dama del pastel se

          fue con el rostro acongojado. De la cabina del transbor bajó


          un hombre corpulento y barbudo que se acercó a Gnel con

          las manos en los bolsillos, mirándolo con curiosidad. De

          pronto le sonrió y le tendió la mano. Gnel le tendió la suya


          tras vacilar un momento y dejó que el otro se la sacudiera

          un  rato.  Hablaron  sólo  unos  segundos.  Luego  el  recién

          llegado  se  puso  a  dar  vueltas  a  nuestro  pequeño


          campamento  realizando  un  inventario  mental  y

          reconstruyendo lo que habíamos estado haciendo. Al cabo


          de unos minutos, abrió una especie de encimera plegable

          de  un  lateral  de  su  cabaña  sobre  ruedas,  encendió  un

          hornillo y se puso a prepararnos bebidas calientes.


            —Ése  es  Yulassetar  Crade.  Mi  primo  —me  dijo  Gnel

          mientras le veíamos montar una pequeña cocina y limpiar


          el polvo de las tazas de té y los cubiertos con un trapo que

          se sacó del bolsillo.

            —¿Qué ha pasado? —pregunté.


            —¿De qué hablas? —preguntó Gnel sin comprender.

            —Por la forma en que tú y la dama habéis reaccionado a

          su  presencia,  está  claro  que  algo  hay.  Algún  problema


          entre vosotros.

            —Yul  es  un  here…  —fue  a  decir  Gnel.  No  acabó  la

          palabra—. Un apóstata.







                                                                                                          662
   657   658   659   660   661   662   663   664   665   666   667