Page 110 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
P. 110

única  abertura  de  entrada,  negra  como  la  noche,  y  cuya

         apariencia era tan desilusionante. Su sensación de triunfo

         pareció  desvanecerse.  Sabía  que  mientras  viviera  jamás


         podría  olvidar  lo  que  había  detrás  de  esos  muros,  en

         aquellas  torres:  la  saciadora  promesa  de  paz  y  completa

         satisfacción.


                En lo más profundo de su alma sentía el temor de que

         ningún  triunfo  o  satisfacción  del  mundo  exterior  podría

         ofrecer  una  compensación  semejante  y  tan  sin  esfuerzo

         como la que brindaba Comarre. Durante un instante tuvo


         una visión, una pesadilla, y se vio a sí mismo, destrozado y

         anciano,  recorriendo  de  nuevo  esa  carretera  en  sentido

         opuesto para buscar en Comarre el olvido, la paz de sus

         sueños completamente satisfechos. Se encogió de hombros


         y, con un estremecimiento continuó su camino apartando

         de su mente esos pensamientos.

                Una vez que se vio en la llanura, sintió como un renacer


         de su espíritu. Volvió a abrir el precioso libro y hojeó sus

         páginas  microimpresas,  embriagándose  con  la  promesa

         que en ellas se guardaba. Milenios antes, en otras Eras, las

         lentas caravanas habían llegado por esa ruta, portando oro


         y marfil para Salomón el Sabio. Pero todos esos tesoros no

         eran nada en comparación con ese sencillo volumen, y toda

         la sabiduría y conocimientos de Salomón no bastaban para

         formarse una imagen de lo que sería la nueva civilización,


         cuya semilla se hallaba en aquellos escritos.




                                                                                                          109
   105   106   107   108   109   110   111   112   113   114   115