Page 218 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
P. 218
recordó a Alvin un calvero en medio de un bosque. En ese
espacio sólo había algunos muebles: una mesa y tres
confortables divanes. Uno de ellos era viejo y desgastado
por el uso pero los otros resultaban tan llamativamente
nuevos que Alvin tuvo la seguridad de que acababan de ser
creados en los últimos momentos. Mientras observaba el
brillo familiar del campo del sintetizador que temblaba
sobre la mesa, su anfitrión señaló con un gesto silencioso
los cómodos divanes. Los muchachos le dieron las gracias
y comenzaron comer y beber los alimentos y bebidas que
de repente aparecieron sobre la mesa. Alvin se dio cuenta
de que estaba un poco cansado de comer siempre los
invariables y monótonos productos del sintetizador de
Theon y recibió con agrado el cambio.
Comieron en silencio durante un rato, dirigiendo de
vez en cuando una mirada furtiva al anciano, que parecía
sumido en sus propios pensamientos y haberse olvidado
casi por completo de sus invitados. Pero tan pronto como
éstos dejaron de comer y beber se los quedó mirando y
empezó a interrogarlos. Cuando Alvin le dijo que él no era
un nativo de Lys sino de Diaspar, el anciano no dio muestra
de particular extrañeza. Theon hizo todo lo posible por
responder adecuadamente a las preguntas del hombre:
para tratarse de una persona a la que no le agradaban los
visitantes parecía demasiado ansioso por conocer detalles
del mundo exterior. Alvin decidió, por su cuenta, que la
217

