Page 223 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
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acontecimiento grandioso que no estaban en condiciones

         de situar en el tiempo, pero que confiaban tendría lugar en

         un momento del futuro.


                «Los Grandes» nunca volvieron. Poco a poco, el poder

         del  movimiento  fue  decreciendo  hasta  desaparecer  y  el

         pueblo  de  Lys  se  trasladó  a  las  montañas  antes  de


         refugiarse  en  Shalmirane.  Pero  incluso  allí,  algunos  no

         perdieron por completo su fe y se conjuraron para que, por

         larga  que  fuese  la  espera,  siempre  hubiera  alguien

         dispuesto  a  dar  la  bienvenida  a  «Los  Grandes»  cuando


         éstos  se  dignaran  llegar.  Hacía  ya  mucho  tiempo  que  el

         hombre había descubierto el modo de vencer al tiempo y

         ese conocimiento sobrevivió aun cuando muchos otros se

         perdieron  quizá  para  siempre.  Dejando  sólo  un  número


         reducido de los suyos para vigilar Shalmirane, el resto de

         los que aún creían en «Los Grandes» entraron en el dormir

         sin sueños de la animación suspendida.


                El número de éstos fue decreciendo a medida que los

         durmientes  fueron  despertados  para  sustituir  a  los  que

         habían muerto, pero los vigilantes que esperaban la llegada

         de «Los Grandes» no perdieron la fe en el Maestro. A juzgar


         por  las  palabras  que  éste  había  pronunciado,  ya  en  la

         agonía,  podía  suponerse  casi  con  certeza  que  «Los

         Grandes» vivían en los planetas de los Siete Soles, así que

         en los últimos años se llevaron a cabo varios intentos de


         enviar  señales  a  ese  lugar  del  espacio.  Hacía  ya  mucho




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