Page 22 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
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esconderse bajo el borde del mundo y las Tierras Salvajes

         pasaron por debajo a una velocidad de ocho mil kilómetros

         por hora.


                Peyton puso rumbo al Oeste y casi inmediatamente se

         encontró  sobre  el  océano.  No  podía  hacer  otra  cosa  que

         esperar,  puesto  que  la  nave  alcanzaría  su  destino  de


         manera  automática.  Se  retrepó  en  el  asiento  de  pilotaje,

         sumergiéndose  en  sus  amargos  pensamientos  y

         sintiéndose triste al pensar en sí mismo. Estaba, realmente,

         mucho más disgustado de lo que se atrevía a admitir. El


         hecho  de  que  su  familia  no  estuviera  en  condiciones  de

         compartir su interés por la técnica ya le había preocupado

         años antes. Pero la creciente oposición familiar, que en esos

         momentos llegaba a su cénit, era realmente algo nuevo. Y


         se sentía incapaz de comprenderlo.

                Diez  minutos  después,  un  gran  pilón  de  color

         blanquecino comenzó a emerger del mar como la espada


         de Excalibur alzándose desde el interior del lago. La ciudad

         conocida  por  el  mundo  como  «Ciencia»  y  por  sus  más

         cínicos habitantes como el «Campamento Bate», había sido

         construida  ocho  siglos  antes  sobre  una  isla  situada  muy


         lejos de las grandes masas continentales y de las grandes

         islas.  Se  había  tratado  de  un  gesto  de  independencia,

         simplemente,  pues  las  últimas  trazas  de  nacionalismo

         habían desaparecido, borradas, en las más viejas edades.


                Peyton  hizo  que  su  nave  aparcara  en  el  cinturón




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